La Terapia de Polaridad considera que tanto las enfermedades de la mente como las del cuerpo físico van acompañadas del bloqueo de la propia fuerza o energía vital. Llamada "Prana", "Ki", "Chi" o, simplemente, energía vital. Es en su acción donde reside la base de toda acción curativa terapéutica.
Con la Terapia de Polaridad puedes diagnosticar qué campos o pautas energéticas están bloqueadas y cuáles son los recursos energéticos del paciente. Con el tratamiento adecuado podremos de nuevo reestablecer el libre flujo de energía facilitando el proceso de recuperación y sanación.
Es relajante, estimulante, liberador y lo mejor de todo para mi es el hecho de tomar conciencia de nuestro campo energético.
Aprender a respirar, a sentir, a bajar el ritmo de la mente, del cuerpo... Es comparable a hacer un reinicio pausado.
Una verdadera delicia para los sentidos.
Indicado a todo tipo de personas que sientan el cuerpo entumecido, con tensión, con dolores puntuales o crónicos, fatiga crónica, fibromialgia, depresión y un largo etc.